6 Posturas de yoga para la flexibilidad de la espalda

Posturas de yoga para la flexibilidad de la espalda

Según el yoga, la flexibilidad de la columna vertebral determina cuán jóvenes somos. Así que, si quieres prolongar la juventud de tu cuerpo, necesitas mantener tu espalda flexible.

Hay 5 movimientos principales que la columna vertebral hace:

  • Flexión, redondea la columna hacia adelante
  • Extensión, redondea la columna vertebral hacia atrás
  • Rotación, torcer la columna vertebral
  • Flexión lateral
  • La extensión axial, descomprime y alarga verticalmente la columna vertebral

Una típica sesión de yoga incluirá todos estos movimientos, y concluye con un suave giro de la espalda, que alivia la posible tensión acumulada durante la práctica o incluso durante el día.

En la vida diaria tendemos a olvidarnos de llevar nuestra columna vertebral a través de toda su gama de movimientos, y como resultado se vuelve más rígida y pierde su fluidez.

Lea también: Yoga para aliviar el dolor de espalda baja.

Una columna vertebral rígida o desalineada puede en realidad afectar a muchas áreas de nuestro cuerpo, porque todo lo que está conectado a través de ella con el cerebro. Según los quiroprácticos y los osteópatas, la salud de la espalda tiene un efecto sobre la salud de los órganos, ya que hay terminaciones nerviosas o fascias que lo conectan todo. Esta es la explicación lógica para el dicho de que eres tan joven como tu columna es flexible.

Un punto a mencionar aquí: la flexibilidad de la columna vertebral es algo personal, no una idea generalizada, porque será diferente para diferentes personas. Así que, cuando quieras hacer tu espalda más flexible, no trates de aplicar los estándares de otras personas para tu caso particular.

6 Posturas de yoga para una columna vertebral fuerte y flexible

1. Pose del niño (Balasana)

Pose de niño (Balasana)

Empieza en posición de rodillas.

Mueve tus rodillas al borde de la alfombra y haz que tus dedos gordos se toquen. Si te sientes incómodo en esta posición, mantén las rodillas juntas.

Con la inhalación levanta los brazos sobre la cabeza, luego con la exhalación inclínate hacia adelante, y lleva tu frente a la colchoneta y alcanza los brazos frente a ti. Alternativamente puedes colocar tus brazos a lo largo del torso.

Tira de la parte superior de tus hombros hacia abajo, lejos de tus orejas. Relájese.

Aquí está la descripción completa de la técnica de Balasana y sus beneficios.

2. Pose del gato (Marjariasana)

Pose del gato (Marjariasana)

La postura del gato es una postura fácil que estirará su columna y estimulará los órganos del vientre.

Ponte de rodillas. Asegúrate de que tus rodillas están bajo tus caderas y tus manos en línea con tus hombros. En este ejercicio, crearás un movimiento rítmico usando tu respiración como guía.

Exhala y al mismo tiempo, rodea tu columna hacia arriba. Luego, inhala y vuelve a tu posición inicial.

Esta es una gran pose para aliviar la tensión en su columna y cuello. El movimiento rítmico le ayuda a experimentar la forma física mente-cuerpo, haciéndote consciente de que tu respiración ayuda a tu práctica.

3. Cobra o perro de cara al cielo

Bhujangasana

Estas poses – Bhujangasana y Urdhva Mukha Svanasana – aunque no son idénticas, tienen un efecto similar en nuestra espalda. Así que puedes usar cualquiera de ellas.

Empieza por acostarte boca abajo. Con la inhalación, levanta lentamente la cabeza del suelo.

Dobla los codos y pon las manos a lo largo de las costillas para dar apoyo.

Mantén tus nalgas y la parte de atrás de tus piernas relajadas mientras presionas tus manos en el tapete, levantando tu pecho.

Para una postura más desafiante, pasa a Perro mirando hacia arriba presionando la parte superior de los dedos de los pies en la colchoneta y levantando los muslos.

4. Postura del arco (Dhanurasana)

Pose de arco (Dhanurasana)

Acuéstate boca abajo, dobla las rodillas y agarra los tobillos con las manos.

Presiona los pies lejos de la cabeza, los tobillos en las manos, manteniendo las rodillas separadas a la anchura de las caderas, y levantando el pecho del suelo.

Quédate aquí por lo menos cinco respiraciones profundas.

Variación: Intenta agarrar tanto el interior como el exterior de los tobillos para una apertura diferente del hombro.

Alternativamente puedes hacer la postura del camello (Ushtrasana):

Inhala y ponte en posición sentada sobre los talones. Exhala. Inhala y ponte de rodillas, llevando las manos al sacro. Exhala, mientras mantienes el equilibrio.

Inhala y comienza a subir el pecho hacia el techo, usando las manos en la espalda como apoyo – esta es la postura de camello (Ushtrasana). Permanezca en ella durante unas cuantas respiraciones que realicen la postura del niño. También puedes repetirla tres veces.

5. Giro supino

Giro supino

Suavemente, introduzca una rodilla en tu pecho con la mano opuesta. Mantenga la pierna opuesta extendida.

Baja la pierna doblada a través de tu cuerpo al lado opuesto, y extiende el brazo del mismo lado en la otra dirección.

Gira la cabeza en la dirección del brazo extendido.

Si tienes dolor en la parte delantera de la cadera derecha, aleja la rodilla ligeramente del pecho.

Lea también: Yoga para fortalecer la espalda.

6. Rodillas al pecho (Variación de Pawana Muktasana)

Rodillas al pecho

Acuéstate de espaldas, con las piernas estiradas.

Lleva las rodillas hacia las axilas.

Mantén esta posición durante unas cuantas respiraciones, luego suéltala y relájate en Savasana.

Si tienes dificultad para llegar a la parte posterior de tus piernas, usa una correa de yoga o una toalla alrededor de la parte posterior de tus piernas.

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